cybie

Capaz de reaccionar a los estímulos externos y de tomar decisiones, el Aibo aprende y madura. Sony ha previsto una aplicación especia) ‘de autonomía’ que le permite actuar de forma independiente e interactuar con el medio. Existe también software para convertirlo en un divertido robot recreativo para adultos, para usarlo como mascota de juegos, para crear un diario con las fotografías que toma y para gestionar y editar sus movimientos y sonidos. Cargador de batería, adaptador de comente, bolsa de transporte, tarjeta de red local inalámbrica, memory stick de programación y pací: de baterías de litio son otros accesorios que es posible adquirir como extras.
Junto a este ‘robot recreativo autónomo de segunda generación’, como llama Sony a su electromascota, la compañía Tiger Electronics lleva largo tiempo trabajando en su i-Cybie, otra mascota rebotica que, frente a las 375.000 pesetas (2.250 euros) que vale el Aibo, apuesta por el reducido precio de 37.000 pesetas (220 euros), justo la décima parte. Este perrobot lleva sin embargo posponiendo su lanzamiento comercial desde hace un año por culpa de sucesivos problemas mecánicos y electrónicos.
Entre sus grandes aportaciones se encuentra un complicado sistema de desplazamiento, que implícitamente exigió de sus diseñadores, dirigidos por AndrewFilo, la instalación de un ‘sistema nervioso’ en forma de sensores de posición que le diera autoconciencia al robot de cómo movía y dónde tenía sus patas.
Hizo falta asimismo trabajar el sistema de equilibrio, estudiar cómo balancear el peso de un lado al otro al caminar, e instalar un micro para que oyera, un detector de movimiento para que supiera que algo se mueve ante él, otro para encontrar objetos y otro
para no chocar contra las paredes.
A diferencia del Aibo, el i-Cybie consigue no caerse de una mesa (a cambio no puede tomar fotos, por ejemplo). Su grado de autoconciencia y autonomía se apoya también en su capacidad de distinguir la luz de la oscuridad, un sistema de búsqueda de recarga de la batería y un ‘instinto’ para perseguir objetos de material reflectante. Naturalmente, incluye un sistema de reconocimiento de voz y tecnología inalámbrica. ¿Jugarán algún día los robots antropomorfos con los robots mascota en un mundo globalmente robotizado? Ya queda menos.