Las LCD: brillantes y nítidas

Las LCD son el tipo disponible de teles de pantalla plana que mejor se venden hoy en día. De hecho, eliminaron hace poco el venerable tubo de rayos catódicos (CRT) para convertirse en la tecnología mejor vendida de cualquier clase en el mundo. Deben su gran atractivo a varios factores. En primera, producen una imagen brillante con una superficie de pantalla mate que minimiza la luz deslumbrante y los reflejos que interfieren con la visualización. Además una LCD, cuando está bien configurada, es la tecnología de su tipo más eficiente si se trata de consumo de energía. Por último, para dimensiones menores a 42 pulgadas, las mejores LCD ofrecen una nitidez de resolución sin igual.
Otro beneficio que presumen los fabricantes de teles de LCD es que ofrecen ángulos de visión de cerca de 180°. En cierto modo es verdad. En la mayoría de los casos puede verse una imagen en estos ángulos tan grandes.
Pero lo que rara vez se menciona es la pérdida aparente de saturación cromática que se presenta en las LCD conforme aumentan los ángulos de visión. Esta pérdida de saturación cromática tiende a ser apenas perceptible de 20 a 30 grados a partir del ángulo de visión frontal. La Westinghouse TX-47F430S de 1080p es una excepción notable al mostrar una pérdida de saturación mínima incluso en ángulos extremos. Pero, en cambio, gran parte de la imagen de este aparato se ve afectada por un resplandor de pantalla de color púrpura a medida que aumenta el ángulo de visión.
Además, la reproducción del color exacto ha resultado ser todo un problema para la tecnología de las LCD. Dos de las molestias que hallé con más frecuencia en este tipo de aparatos fueron los verdes con un marcado tinte azuloso, así como colores que cambian con las variaciones de la luminosidad.
Me sorprendió la baratísima WinBook 46D1 de 46 pulgadas por su calidad cromática realista y fuera de lo convencional. Además, el balance de color en áreas de brillo distinto, si bien no perfecto, fue admirablemente lineal y superó a ciertos modelos más caros que he visto. Además, la 46D1 es la tele de LCD más brillante que haya medido hasta la fecha, eso hace ideal para habitaciones de iluminación fuerte. La Toshiba 37HL67 REGZA HDTV también ofrece buena calidad cromática sin necesidad de hacer muchos ajustes, y sus tres puertos HDMI dejan bastante espacio para una expansión futura. Por desgracia, el procesador de video de la 37HL67 no es tan bueno con el video de definición estándar (SD) como con las fuentes de alta definición, así que funciona mejor con descodificadores que proporcionan una señal de alta definición.
La ViewSonic N3751w es ejemplo de una LCD que ofrece un contraste de imagen superior y un trío de puertos HDMI, pero también presentó problemas al procesar video entrelazado (SD o bien HD). Si estás dispuesto a hacer un poco de trabajo (o a pagar para que alguien más te lo haga), la pantalla NEC Múlteos M46-AVT incluye controles de color precisos para que los calibradores profesionales ajusten la calidad de la imagen a niveles casi de referencia. También fue la primera HDTV que puse a prueba que desentrelazó adecuadamente el video 1080Í obtenido de material de 24 fps, al preservar la imagen y minimizar los artefactos distractores.
En general, las LCD de 120Hz están diseñadas para producir una imagen más clara que los modelos tradicionales de 60Hz, y me parece que lo logran. La Samsung LN-T5265F y la Sharp Aquos LC-52D92U, por ejemplo, ofrecen una pantalla de 52 pulgadas, resolución de 1080p y tecnología de conversión de 120Hz que busca minimizar las manchas de las imágenes y otros problemas relacionados con el movimiento. Pero la Aquos a veces mostró una imagen degradada al exhibir videos que contenían movimiento rápido. No noté una imagen degradada notable con la LCD de 120Hz de Samsung, pero la tele venía con firmware que sacrificó como la mitad de la resolución del video 1080i, misma que se obtiene en general con fuentes satelitales y de cable de alta definición.
El futuro de las teles de LCD reside en qué fuente de luz utilicen. Emplean un arreglo de lámparas montadas detrás de la superficie de la pantalla para producir la luz que se percibe, y la calidad del sistema de contraluz se correlaciona directamente con su habilidad de reproducir un color exacto. Hace un par de años, una LCD buena reproducía cerca de 75% de los colores descritos en la especificación de alta definición. Con la aparición de diseños de tubos fluorescentes nuevos y mejorados, algunas presumen de puntajes de cobertura cromática de alta definición que exceden la especificación en 90%.
Para obtener un color en alta definición completo y aún más allá de eso, los LED han empezado a reemplazar los tubos fluorescentes en algunos diseños de LCD. Quienes se preocupan por el ambiente deberían notar que cambiar sus aparatos por una LCD como fuente de contraluz elimina la necesidad de la cantidad de mercurio presente en los tubos de contraluz fluorescentes. Otro beneficio de los sistemas de iluminación que emplean LED es que se estabilizan com más rapidez que los tubos fluorescentes, esto acelera más el tiempo de arranque de una televisión. Debido a que pueden controlarse de modo preciso, los fabricantes de pantallas buscan usarlas para superar las fallas clásicas de las LCD, como los problemas con el negro deficiente y el desempeño de la imagen en movimiento. El inconveniente de las LCD de contraluz de LED de la actualidad es el costo; los modelos de Samsung y de Sony de 70 pulgadas encabezan las listas de precios con 30 mil dólares cada una. Los monitores de PC más chicos que ofrecen contraluz de LED cuestan en general cinco veces más que un modelo similar de tubos fluorescentes. Los LED y las LCD sí funcionan bien juntas, pero pasarán años antes de que esta tecnología se vuelva económica.