Abandonware
Nadie discute lo increíble de poder comprar juegos clásicos a precios rebajados, y a la vez jugar muchísimos otros sin costo que ahora son de dominio público. Pero, al final, el chiste de los emuladores es divertirse con estos juegos.
Uno de los mayores problemas de los emuladores es el concepto del abandonware. Los desabolladores y los editores poseen los derechos de la propiedad que crearon. Es ilegal copiar ROM para el software o las maquinitas que aún no posees, aunque hay muchas áreas grises. Nos sentimos sumamente frustrados siempre cuando el poseedor de los derechos decide no lanzar un juego como freeware y no ofrece ninguna opción de comprarlo hoy. Básicamente eso significa que están sentados cruzados de brazos. Tienen el derecho de hacerlo; o quizá tengan planes de relanzar la serie, pero lo desconocemos; sin embargo, eso no lo hace menos molesto.
No obstante, vale la pena poner en perspectiva cuan barato es divertirse con estos juegos en la actualidad. Muchos títulos reeditados valen una décima parte del costo de uno nuevo promedio. A veces ese precio bajo hasta incluye los importantes paquetes de expansión. Muchas compilaciones ofrecen un gran descuento; nos gastamos más de nuestro propio dinero en armar este artículo (añadiremos eso a los miles de pesos que nos gastamos hace entre 20 y 30 años en los juegos originales de 8 y 16 bits).