Los chipset:

Es hora de conocer las opciones en chipsets que existen para acompañar a los chips Fusión.
La nueva arquitectura Fusión supone un cambio importante en toda la oferta de AMD, ya que implica la aparición de un nuevo socket y dos nuevos chipsets. El socket se llama FM1 y, más allá de la cantidad de pins (contactos) mantiene el formato al que estábamos acostumbrados con AMD. Es decir, el estilo tradicional de socket con “agujeritos” y procesador con “patitas”. Desde nuestro punto de vista, esto obliga al usuario a ser extremadamente cuidadoso con su procesador, dado que los pins son débiles y pueden ceder ante el esfuerzo mecánico (caídas, golpes y otros descuidos). En cuanto a los chipsets, hay dos opciones: el A55 y el A75. Este último es que se encuentra en los mother-boards más poderosos para escritorio y su principal característica distintiva es que tiene soporte nativo para USB 3.0. ¡Bien por AMD!
El A75 cuenta con soporte para 10 puertos USB 2.0 y 4 USB 3.0. En tanto, el A55 se conforma con ofrecer 14 puertos USB 2.0. Obviamente, si el mercado empieza a demandar USB 3.0 con insistencia, el chipset A55 tendrá una vida más bien breve. Pero esa es sólo una suposición nuestra.
Otra diferencia notable es que el A75 soporta SATA 6G, mientras que el A55 sólo SATA de 3 Gbps. Aquí notamos un retroceso inexplicable y el A55 se convierte en una plataforma poco deseable. Al menos desde el punto de vista del usuario interesando en maximizar el desempeño de su equipo. En fin; el A75 es un campeón, mientras que el A55 no lo es. En la tabla podemos ver las características comparadas de ambos chipsets.