THRUSTMASTER, FERRARI GT EXPERIENCE

Aunque muchas veces no le prestemos demasiada atención, el mercado de los volantes para juegos está actualmente repleto de ofertas, de variados precios y calidades. Si embargo, no es fácil encontrar un producto que combine un buen precio con la calidad y durabilidad necesaria para pasar un buen rato en las carreras virtuales. En esta ocasión tenemos la oportunidad de probar el volante Ferrari GT Experience, del reconocido fabricante Thrustmaster. El producto cuesta unos U$S 166 en América Latina y viene a ocupar un lugar en el segmento base de los fabricantes tradicionales de periféricos. Para darnos una idea, el Driving Forcé GT de Logitech cuesta U$S 227, el F430 de Thrustmaster está U$S 358 y el lujoso Logitech G27 se consigue por alrededor de U$S 620.
EL VOLANTE:
Estamos frente a un volante pensado tanto para usuarios de PC como de PlayStation 3. En la base principal tiene una pequeña llave para elegir el modo en el que se quiere usar. Está formado por dos cuerpos intereonectados: el volante propiamente dicho y la pedalera.
A primera vista, la rueda de control llama la atención porque es un poco pequeña. Quienes vengan de correr con otros volantes lo notarán. Tiene un diámetro de 25 centímetros, contra los 28 cm que son usuales en otros productos como el Driving Forcé GT y Momo de Logitech o el Ferrari F430 de la misma Thrustmaster. Desde luego, y si bien es más chico, no es uno de esos volante diminutos y casi de juguete que se ven en las tiendas de consolas. Otra cuestión que podría haberse mejorado es el ángulo de giro máximo. El volante rota 180 ” (90° para cada lado), lo que no es lo óptimo si se lo compara con los 240 o 270 grados de modelos como el Logitech Momo y el Thrustmaster Ferrari F430. El uso de un mayor o menor ángulo de giro
depende mucho del estilo de manejo del usuario y de cada juego en particular. Por ejemplo, para Formula 1 es suficiente con 180 “, pero para carreras de Turismo (GT) o Rally, una mayor rotación resulta más realista. Por el lado de lo bueno tenemos que el frente del volante tiene una muy buen cantidad de botones programables: 11 en total. Además, está el pad digital (D-Pad) y los dos shifters detrás del volante que se usan para pasar los cambios al estilo F1. Los botones y los shifters están correctamente ubicados y se utilizan con mucha naturalidad. El amarre del volante a la mesa, que es un tema importante para no perder la inmersión durante una larga carrera, se realiza por un sistema muy bueno de único tornillo.
LA PEDALERA:
Más de una vez leímos en las comunidades de “simracing” acerca de buenos volantes que vienen con pedaleras ridiculas, ya sea por diseño o durabilidad. En este caso, ocurre lo contrario: la pedalera del Ferrari GT Experience es soberbia. Cuanta con freno y acelerador, cada uno con un nivel de resistencia distinto. El recorrido es bueno, la precisión es impecable, y se dispone de descanso para los pies. A los más puristas les interesará saber que el software de Thrustmaster permiten hacer funcionar la pedalera en modo “combinado” (los dos pedales en un mismo eje analógico) o como “pedales separados”. Este modo es el más realista y permite realizar la técnica de “punta y taco” para mantener el motor a buenas revoluciones mientras se realiza un toque de freno. Por lo demás, es una pedalera sólida, con 9 tacos de goma que aseguran que no se desplace durante el uso.
LA VIBRACIÓN:
El volante cuenta con efectos de vibración, que pueden probarse y configurarse (en nivel de potencia) en el software. Se trata de una vibración bien realizada, que responde con agilidad a las demandas del juego. Hay muchos usuarios que prefieren desactivar la vibración porque la consideran una distracción poco realista. En ese caso, la podrán desactivar en el driver o en los distintos juegos. En todo caso, se trata de una característica que, guste o no, está bien llevada a cabo y sobre la que se ofrece un buen nivel de configuración.
CÓMO ANDA:
El Ferrari GT Experience es autocentrante por resortes y resulta muy preciso. Si gustan de las carreras serias, en las que no se ganan puntos por chocar a los rivales y en las que importa manejar bien, esto es importante. Tanto el volante como los pedales ayudan a sentir un alto grado de control sobre el vehículo. Tras jugar apenas un poco, y pese a nuestros reparos iniciales, el diámetro de la rueda de control resulta confortable. No obstante, en algunos juegos el ángulo de giro algo limitado puede hacerse notar.
EN CONCLUSIÓN:
El Ferrari GT está muy lindo, es cierto. Se nota que es un producto de calidad y con un software bien realizado que brinda las opciones necesarias. Tiene una cantidad de botones muy generosa y una pedalera fantástica. Si el volante tuviera un poco más de diámetro y el ángulo de giro fuera más amplio, estaríamos ante un producto destacadísimo… pero no. En todo caso, es un buen volante que cumple las expectativas que genera su precio accesible y que también puede resultar muy divertido en PlayStation 3, lo que no es poca cosa.