Una década atrás, el panorama de computadoras portátiles era otro y muy distinto. Las notebooks estaban reservadas para los ejecutivos de alto rango, que necesitaban terminar proyectos mientras volaban en viajes intercontinentales por el mundo. El peso, la vida de batería, la capacidad de procesamiento y, sobre todo, el precio limitaban su explosión como producto de consumo masivo. Y, para colmo, también eran bastante feas. Diez años, sin embargo, son una eternidad en el mundo de la informática. Hoy en día, los equipos portátiles son una cosa más que común, y muchos expertos aseguran que representan el futuro de la computación, en tanto los equipos de escritorio se vuelven cada vez más incómodos y costosos. Es por ese motivo que decidimos dedicar esta nota de tapa a las notebooks: a continuación les presentamos una completísima guía de compras, llena de todas las variables necesarias para elegir un equipo portátil. Además de las cuestiones lógicas, como son la pantalla y el microprocesador, también veremos aspectos que no suelen tenerse en cuenta, como la calidad del teclado, el peso y la conectividad presente en cada dispositivo. Después de leer estas páginas, estarán listos para hacer una compra inteligente. Antes, sin embargo, algunas bondades de este tipo de equipos.
¿POR QUÉ NOTEBOOK? ¿POR QUÉ NO?
Antes de comenzar con cada variable indispensable, es necesario que sepamos que las notebooks no son para todos, y que cada usuario tiene necesidades particulares que pueden no estar cubiertas con equipos portátiles. En principio, las cuestiones positivas: las notebooks son portátiles, fáciles de llevar y, por lo tanto, muy cómodas. Están pensadas para funcionar apenas salen de la caja, y no les hace falta un mantenimiento muy riguroso, como es el caso de las computadoras de escritorio. La capacidad de procesamiento es similar a la de las desktop, aunque los procesadores y los componentes de hardware están un poco limitados por un detalle importante: la disipación de calor. Más allá de esto, las notebooks son casi siempre recomendables, y resultan ideales para aquellos usuarios que recién empiezan con el mundo de la computación, en tanto no presentan mayores dificultades de uso y configuración. Esta es un arma de doble filo, sin embargo. Las notebooks son difíciles de actualizar, ya que todos los componentes están integrados en la carcasa. La gran mayoría de los modelos permite reemplazar el disco duro y la memoria RAM, pero nunca el microprocesador o el apartado gráfico. Esto puede ser una contra para algunos usuarios, que quieren utilizar su PC para juegos, por ejemplo. Una vez que decidimos que este tipo de dispositivo es el que realmente necesitamos, y no otro, entonces podemos pasar la página, y comenzar a leer las variables que conviene tener en cuenta antes de adquirirlo.









