Las impresoras portátiles para cámaras digitales aún no han adelantado a las Polaroids en la Autopista de la Comodidad. La mayoría son pequeñas y una birria, o tan grandes que sólo son portátiles si eres un buey. Ésta es la primera en quedarse de verdad en un término medio. No es de bolsillo, cierto, y tendrás que buscarte una toma de corriente, pero las prestaciones no se resienten: esta máquina saca impresiones de calidad fotográfica de 15 x 10 a una velocidad de una cada tres minutos. Puedes cargar imágenes directamente desde la mayoría de tipos de tarjeta de memoria y previsualizarlas en la pantalla de 3,8 cm. O, si no, conecta sin más la impresora a tu Mac/PC vía USB.