Conclusión: el pasado es el futuro
Por suerte el futuro de los emuladores pinta muy bien. Empezamos a ver que el problema de la preservación histórica recibe la atención merecida. Lo último que cualquiera de nosotros desea ver es que algún juego clave se pierda para siempre, debido a la falta de un floppy drive de 5.25 pulgadas funcional para cierta máquina de 8 bits, o la desaparición de PC compatibles con la arquitectura 386 capaces de ejecutar Voodoo Memory Manager. Por suerte, parece que los emuladores están poniéndose al día.
En cierto punto, nos gustaría ver algún acuerdo general acerca del concepto de abandonware, que técnicamente no existe por sí mismo. Sólo se trata de un término extenso aplicable al software que ya no es accesible por alguna razón, sin importar si el dueño de los derechos de autor ha decidido que así sea.
Nota que ni siquiera empezamos a mencionar todas las opciones disponibles en cada plataforma. Sólo elegimos una o dos que funcionaban bien y han tenido actualizaciones periódicas, suficientes para asegurar su buen funcionamiento en los sistemas actuales; sin embargo, otros emuladores también satisfacen tales características. Tampoco nos metimos mucho en la década de los años noventa; aún hay mucho por discutir acerca del Super Nintendo, el Sega Saturn, el Atari Jaguar, el Sony Playstation, el Nintendo 64 y otros juegos de PC además de los ya discutidos en el artículo.
Mientras tanto, mejor vamos a atiborrarnos de los manuales de Apple y los PDF de la revista Antic, con la esperanza de recapturar lo equivalente a una de las mejores etapas de nuestra juventud: meternos de lleno en las primeras fases de la industria de la computación. Ah, y oímos algo de un calabozo que contiene el Codex of Ultímate Wisdom. Creo que tenemos una búsqueda frente a nosotros.