Un robot chino parece un asunto de ciencia ficción, pero ya existe uno, pero tranquilos no se dedicará a conquistar el mundo, como si hubiera salido de una película de clase B, de aquellas de la época de la Guerra Fría. Liangliang, que así se llama, se limitará a conectarse a Internet, contar el estado del tiempo, y hacer algunas tareas sencillas mientras pasea sus 80 centímetros sorteando obstáculos con cierta soltura. La agencia china Xinhua, que no da mucho detalle, cuenta que “en el debut de presentación, un miembro del personal envió un mensaje corto telefónico al robot preguntándole sobre la situación en casa y, en dos minutos, Liangliang respondió con un mensaje: temperatura 22 grados y todo normal en casa”. No es mucho, pero bueno, algo es algo.