Los días en que las pantallas de plasma podían descansar tranquilas en lo alto de la cadena alimenticia de las pantallas planas están contados. Sí, las de plasma dan mejor rendimiento que las LCD, pero el número de personas que quieren una pantalla del tamaño de un camión articulado es limitado. En el terreno intermedio, las defensas del plasma están siendo arrolladas por una oleada imparable de ultranítidos LCD como este Samsung. Más o menos bien de precio (para lo que suelen costar estas pantallas), atractivo, fino, el LW-29A1 tiene 29 pulgadas, unas dimensiones que hace un par de años parecían imposibles para los LCD. Ofrece un brillo y un contraste fantásticos y está equipado con unos altavoces de verdad y una útil función de pantalla partida.