VIRTUAWIN:

Una de las tantas características que los usuarios de GNU/Linux extrañan cuando trabajan en Windows son los escritorios virtuales, mecanismo mediante el cual se pueden tener varios escritorios (por lo común, son cuatro) con distintas ventanas abiertas, e ir cambiando de uno a otro mediante un clic del mouse, o a través de alguna tecla rápida.
Cuando se trabaja con muchas aplicaciones abiertas, es muy práctico tenerlas organizadas en distintos escritorios, en vez de tener una superpoblación de ventanas en el escritorio y en la barra de tareas. De todos los programitas que ofrecen esta funcionalidad en Windows, VirtuaWin es el mejor. Sencillo y liviano, pero a la vez extremadamente configurable, su funcionalidad puede ser extendida mediante el agregado de plugins, que pueden incorporar un sinfín de opciones. Como ejemplo, uno de los más populares permite que cada escritorio virtual tenga su propio fondo de pantalla.